La grande y ardiente tierra del Alentejo 23 enero, 2019 – Posted in: Blog – Tags: ,

Ayer se presentó en la espléndida biblioteca “Eugenio Trías” de Madrid, la antigua Casa de Ferias del Retiro, la 15 edición de un festival que tiene un bonito y evocador nombre “Terra sem Sombra”. La tierra sin sombra es el Alentejo portugués, una tierra grande y ardiente, una tierra de campesinos con “canto propio”, el canto alentejano, escúchenlo, se harán un favor.  A una de sus villas, Grandola -vila morena, terra da fraternidade- le dedicó el mítico José Afonso una canción también mítica y José Saramago situó allí una de sus novelas más conocidas, “Alzado del suelo”, un libro definitivo, creo, para que el autor portugués fuera lo que después fue. Por cierto, si quieren conocer las ideas de Saramago sobre esta novela, sobre el oficio de escritor, sobre el lenguaje de la literatura, sobre la novela o sobre la libertad necesaria para el escritor, para cualquier escritor, es obligatorio leer la conversación de varias horas que tuvo en Lanzarote con Carlos Reis y que se recoge en el libro “Diálogos con José Saramago” (La Umbría y la Solana).

Durante el acto de presentación, varios de los intervinientes señalaron que venían a Madrid para que los conociéramos un poco mejor, lo que me hizo recordar el artículo de Elvira Lindo del pasado domingo en El País que tenía el siguiente titular: “Tenemos que conocernos”. Aunque bien podría ser “tenemos que conocerlos” porque, como dice la misma escritora, “Portugal se ha convertido en un habitual destino turístico, pero aún nos falta corresponder con cortesía al interés que ellos muestran por nuestra lengua y lo que nos ocurre”. Con toda la modestia, “La Umbría y la Solana” tiene ese objetivo. Dar a conocer su literatura, dar a conocer a sus escritores de referencia, como Dulce María Cardoso, de cuya novela “El retorno”, Elvira Lindo, señala, en este mismo artículo, que está escrita con verdadera maestría literaria o Lidia Jorge, “grande entre las grandes”.

En fin, esperemos que poco a poco las palabras de Unamuno pronunciadas hace mucho tiempo, pero que aún siguen vigentes, sean solo un recuerdo: “no es la literatura portuguesa todo lo conocida y apreciada que debiera de ser”, lo digo, sobre todo, por los lectores españoles, es una pena que se la pierdan, porque, además, de alguna forma, también habla de nosotros.